miércoles, 30 de julio de 2014

"¿Cómo mejorar la imagen del DF?" por Víctor Gordoa

VÍCTOR GORDOA
¿CÓMO MEJORAR LA IMAGEN DEL DF?

Mi Amada Amante…
A ella la conocí en el inicio de los años cincuenta y la recuerdo bella, muy segura y siempre bien cuidada. Sus cualidades saltaban a la vista de tal forma que el impacto que producía en quienes la conocían era inmediato. Muchos probaron las mieles de sus bondades y quedaron tan prendados de su hermosura y las oportunidades que a todos ofrecía que después de conocerla decidieron ser sus amantes y quedarse con ella. Compartirla con tantos no ha sido fácil ya que con ella crecí, jugué, estudié, bailé, reí y la sentí tan mía que jamás pasó por mi cabeza dejarla por otra. Vamos, la pasé tan bien en su compañía que en cuanto gané mis primeros pesos trabajando, decidí compartirlos con ella pues lo merecía. Sin embargo con el paso de los años ella empezó a cambiar, tal vez tan ocupada estuvo con tantos amantes que ni ella misma se dio cuenta de su horrible transformación. De entrada engordó demasiado y empezó a oler a muchos perfumes diferentes, tantos que su aroma a flores, árboles limpios y agua fresca se convirtió en algo nauseabundo. El vértigo que significó su gran popularidad hizo que su otrora bella cara se llenara de granos y cicatrices. Su vestuario siempre tan cuidado empezó a decolorarse hasta adquirir un tono gris permanente, dejó de maquillarse y su antes luminoso cabello perdió abundancia y esplendor. Por supuesto que perdió su gran seguridad. Algunos dicen que la causa fue la actuación de muchísimos amantes que la descuidaron. Otros que fue la insuficiencia de recursos que necesitaba, los más que fue la perversión de algunos amantes poderosos que empezaron a explotarla y a hacerse de lo que producía para beneficio personal. Yo no sé a ciencia cierta qué haya sido, sólo sé que siento que la estoy perdiendo porque ya no salgo a bailar con ella, que ahora ya me causa más emociones negativas que pasión y que los restos que quedan de ella me causan pena y dolor, insufrible dolor.
Actitud Propositiva…
Por supuesto estoy hablando de mi amadísima Ciudad de México, el espacio que decididamente no quiero perder simplemente porque no me imagino viviendo en otro lugar, aquí he echado raíces familiares muy profundas y he invertido todo el capital que en cuarenta años de trabajo he generado y como no quiero quedarme cruzado de brazos ante el negro panorama que yo como tantos otros avisoro voy a proponer tres estrategias que remedien a corto plazo el deterioro de la ciudad, la pérdida del patrimonio político del actual Jefe de Gobierno y el grave riesgo de que el partido político que lo llevó al poder pueda perderlo. Me gustaría pensar que al menos por estas dos últimas razones los involucrados podrían estar interesados en trabajar.
Tres Estrategias Inmediatas…
Como Consultor en Imagen Pública y con conocimiento de causa detecto tres áreas de trabajo urgente que producirían un cambio favorable en la percepción sobre el Jefe de Gobierno y su partido y además mejorar la imagen del DF: 1) Mejorar la vialidad con énfasis en bacheo, ordenamiento de topes y del existente transporte público que ellos mismos controlan. 2) Señalización de sus calles y rumbos, ella simplemente no existe y la poca que hay es surrealista. 3) Verificación vehicular basada en la eficiencia mecánica de los vehículos no en su antigüedad. Todos los capitalinos sabemos que la nueva política en esta área ha sido causa de impopularidad inmediata. Sé que existen muchas otras áreas importantes que atender, pero estas tres por su alta visibilidad y gran impacto emocional darían resultados positivos rápidos. Queda suficiente tiempo y hay dinero, así que… Jefe Mancera, usted tiene la palabra.

@victor_gordoa                    imagenpublica.mx

miércoles, 23 de julio de 2014

El Juego de la Imagen: "Imagen de Campeón" por Víctor Gordoa Fernández

EL JUEGO DE LA IMAGEN
“IMAGEN DE CAMPEÓN”
Por Víctor Gordoa Fernández
Hace apenas una semana y media, Alemania se coronó como el campeón del Mundial de Brasil 2014. Esto para nadie fue una sorpresa ya que a través de la historia han demostrado ser un pueblo que se rige por dos palabras: disciplina y perseverancia. Una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, los teutones tuvieron que aprender a reconstruirse sin la ayuda de nadie. Sola, destruida y cuestionada como nación, Alemania tuvo que sacar fuerzas para levantarse y poder lograr “El milagro alemán”. Así es como se conoce en la historia a la perseverancia y el trabajo en equipo que convirtieron a este país en la potencia europea que conocemos y admiramos hoy en día. Para ellos, la constancia, el orden y la disciplina son valores culturales que aplican en todos los ámbitos incluyendo el futbol. Es por esto que la cuarta estrella en el uniforme del equipo alemán es una muestra de que el respeto de la esencia más el trabajo siempre tendrán como resultado conseguir satisfactoriamente el objetivo trazado.

Cimientos sólidos

Después de ocho finales jugadas, todos los equipos deberían de voltear a ver y tratar de imitar un poco lo que la Selección Alemana hace. Han logrado que la imagen del equipo, jugadores y cuerpo técnico sea coherente con la imagen que el mundo tiene de su país ¿o no? Por lo tanto, es lógico que hayan invertido alrededor de 40 millones de dólares en construir en Bahía (Brasil) un hotel, un centro de salud, un campo de futbol y una carretera. O bien, que se les haya visto conviviendo con la gente local, misma que resultó beneficiada ya que todo lo construido por los teutones fue donado para mejora y bienestar de la comunidad que los acogió. Este tipo de detalles son golpes propagandísticos muy efectivos que logran que su imagen pública sea cada vez más sólida ya que reafirman el mensaje de que Alemania es una nación solidaria, con valores y sobre todo, agradecida.

Perseverancia

La Selección Alemana entiende a la perfección que son un equipo y por lo tanto trabajan como tal. Sin protagonismos. Cada quien sabe y hace lo que tiene que hacer respetando su posición y papel dentro de la cancha. Prácticamente ha sido el mismo equipo durante ocho años, por lo tanto, es de los pocos casos en los que realmente se puede hablar de la existencia de un plan de trabajo a largo plazo en el que se le da continuidad a los jugadores, a su estilo de juego y por supuesto al entrenador quien en este caso lleva una década dentro de la institución. Desde el 2004 Joachim Löw ha estado involucrado directamente con la Selección Alemana ya que formó parte del cuerpo técnico de Klinsmann. Una vez terminado el Mundial del 2006, Löw fue nombrado DT y aunque al principio se decía que no era la persona ideal para ocupar el cargo, logró permanecer y ¡hoy es campeón del mundo!
En este Mundial, los alemanes reafirmaron su lugar como potencia mundial en el futbol pero “revelaron” que la disciplina, el trabajo y la perseverancia son su secreto para triunfar. Ojalá los demás equipos hayan aprendido aunque sea un poco, porque si no, El futbol seguirá siendo un deporte en el que juegan once contra once y siempre gana Alemania.

@VictorGordoaF                               imagenpublica.mx

miércoles, 16 de julio de 2014

"Lecciones de imagen del mundial" por Víctor Gordoa

VÍCTOR GORDOA
LECCIONES DE IMAGEN DEL MUNDIAL

Yo, como casi todos los hombres del planeta, me siento como perro sin dueño después de la borrachera de futbol que vivimos durante más de cuatro semanas. A partir de ahora reunirnos con los amigos con el permiso familiar pre aprobado, gozar de cierta laxitud en el trabajo y disfrutar sin medida hasta las repeticiones de lo mejor del mundial ya no será posible sino hasta dentro de cuatro años, periodo que desde ahora empezaremos a descontar. La fiesta del hombre (y por lo visto en la tele, de muchísimas bellas mujeres) ya terminó, pero no las reflexiones de muchos analistas que desde su óptica personal darán todavía algo de batalla futbolera esta semana. He aquí las mías, por supuesto desde el punto de vista de la Ingeniería en Imagen Pública.
Asunto de Estado…
1) Una Justa deportiva del tamaño del Campeonato Mundial de Fútbol se convierte en un asunto de estado del que deben estar pendientes los mandatarios de cada país involucrado para saber aprovecharla en beneficio de su imagen pública. Basta tan sólo recordar el gran evento que el Presidente Enrique Peña Nieto le organizó a la selección mexicana antes de irse o de haber visto en la final a la mismísima canciller alemana Angela Merkel celebrando el gran gol de Mario Götze y después tomándose una selfie que Sami Khedira subió a Facebook. En propaganda eso se llama lograr la imagen de “gente como uno” y por identificación lograr la simpatía popular. 2) Como no siempre lo esperado se convierte en realidad y no existe el enemigo pequeño, siempre debes estar preparado para hacer de la tragedia una circunstancia que engrandezca tu imagen pública y de los golpes de la fortuna una oportunidad que la eleve en ese preciso momento, pues tal vez no se te vuelva a presentar. Nadie contaba en sus quinielas con que países campeones como España, Italia e Inglaterra se quedarían en la orilla prematuramente, o que las peores golizas del mundial las recibirían colosos como España o Brasil, países que aceptaron su humillación sin enviar mensaje alguno que los engrandeciera en la derrota. Tampoco nadie previó que el pequeño Costa Rica se convertiría en estrella relevante por lo que no se aprovechó su momentánea preponderancia para construir un mensaje positivo que hubiera tenido penetración y resonancia a nivel mundial. En cuestiones de imagen pública se debe de saber manejar tanto la proactividad como la inmediata reacción.
Esencia y Equipo…
3) Las grandes imágenes individuales cuando no cuentan con el respaldo de un equipo sirven de muy poco, se desgastan rápido y acaban deterioradas. Recordemos las caras de Cristiano Ronaldo el día que dejaron fuera a Portugal, de Neymar abandonando en camilla la cancha o del gran Messi aún cuando estaba recibiendo el premio al mejor jugador ¿Eran las imágenes del éxito que su sola presencia auguraba? No, todo lo contrario. En cambio un James Rodríguez que contó con el respaldo de toda su Colombia ganó perdiendo, o el Team alemán que sin una figura preponderante pero con eficiencia en todas sus piezas, dejó clara la imagen de que las máquinas teutonas son poderosas o ¿Alguien duda de que es así? Pues ahora, menos. 4) Por más alto perfil que tengas, por más nota que des, si no hay esencia que te respalde tarde o temprano tu imagen se derrumbará. Pongo como ejemplo las diferentes maneras de celebrar del Piojo Herrera y de Joachim Löw, del comportamiento de la afición mexicana tirándose de un barco, siendo encarcelados en Brasil por pendencieros y abusivos o insultando al rival y luego victimizándose ante las burlas producto de la derrota o la imagen del futbolista uruguayo Luis Suárez mordiendo a su rival y luego reaccionando con cobardía y engaño ¿Sirvió de algo su gran visibilidad? Qué lástima ¿Verdad? Así de cruel es el terreno de la imagen pública.

@victor_gordoa                     imagenpublica.mx

viernes, 4 de julio de 2014

El Juego de la Imagen: "La Cruda Realidad" por Víctor Gordoa Fernández

EL JUEGO DE LA IMAGEN
“LA CRUDA REALIDAD”
Por Víctor Gordoa Fernández

Estoy igual de triste que la inmensa mayoría de los mexicanos. Por un momento creí que nuestra selección de fútbol pasaba a cuartos de final y que se abría la posibilidad de seguir adelante, tal vez hasta semifinales, en la competencia deportiva más popular del mundo. Sentí que estuvimos cerca de vivir la gloria y cuando ya me la estaba creyendo, de pronto, en cinco minutos, todo desapareció y así, en medio del dolor y la decepción todo volvió a ser igual. He contado con cuatro días para digerir mi dolor y volver a la realidad para tratar de hacer un análisis de lo que la experiencia mundialista contribuyó a la imagen pública de México y de los mexicanos ante el mundo, empezando por lo que la victoria podría haber ayudado a engrandecernos, pero como se trató únicamente de una ilusión me di cuenta de que no contaba con algo sólido de dónde agarrarme. La realidad me ubicó otra vez en el marco de su gran crudeza.

El Anhelo

México es un país que se alimenta de ilusiones. Estoy convencido de que los mexicanos somos luchones y constituimos en su mayoría un pueblo noble que suele restar importancia al panorama negativo real, el del día a día que tanto nos jode, siempre y cuando cuente con la promesa de que existe un lugar mejor al que podemos aspirar, promesa hecha por un líder que al menos parezca que puede llevarnos a él. Evidentemente la Copa del Mundo era la tierra prometida y Miguel Herrera el nuevo Mesías que nos guiaría hacia ella. Su carisma personal aumentado a través de la televisión fue suficiente para hacernos creer que él era el esperado redentor de nuestras carencias, el que nos llevaría a demostrar al mundo que los mexicanos somos “bien cabrones” y que nuestro Cielito Lindo unido al grito de guerra “homofóbico” derribaría las defensas enemigas. El bizarro lenguaje corporal del piojo se convirtió en el símbolo tribal que ordenaba e inspiraba a su pequeño gran ejército para vencer al resto del mundo. No fue así, pero nos la creímos, claro que sí, y eso fue lo más cruel y doloroso.

La Realidad

¿Qué fue lo que pasó? ¿Un descuido? ¿Un cambio mal realizado? ¿Un artero engaño a cargo del astuto enemigo? ¿Perdieron sus poderes los cantos y gritos? No lo sé, pero de pronto los sombreros y los falsos bigotes zapatistas, las máscaras de luchadores, los guerreros aztecas con tocados de águilas y nopales de las legiones de fanáticos orgullosos de su mexicanidad se sintieron pesados, incómodos, fuera de lugar, silenciados, desvaneciéndose la magia para ocupar su sitio en el olvido. Nuestra imagen pública no ganó, al fin y al cabo perdimos aún cuando hayamos luchado cual niños héroes. La imagen que sí se reforzó es la de que somos un pueblo difícil de entender que destaca no por sus logros en cualquier campo, sino por mear sobre la llama eterna, parar un tren bala, disfrazar la estatua de un verdadero líder o saltar de un inmenso barco sólo para demostrar que puede pararlo. La misma imagen de siempre, la del mexicano estereotipado en el retraso, la fiesta y la irresponsabilidad. No nos quejemos, simplemente así somos... ¡Viva México Cabrones!

@VictorGordoaF                       imagenpublica.mx

martes, 1 de julio de 2014

"Se reforzó nuestra imagen" por Víctor Gordoa

VÍCTOR GORDOA
SE REFORZÓ NUESTRA IMAGEN

Estoy igual de triste que la inmensa mayoría de los mexicanos. Por un momento creí que nuestra selección de fútbol pasaba a cuartos de final y que se abría la posibilidad de seguir adelante, tal vez hasta semifinales, en la gesta deportiva más popular del mundo. Sentí que estuvimos cerca de vivir la gloria deportiva y cuando ya me la estaba creyendo, de pronto, en cinco minutos, todo se esfumó y así, en medio del dolor y la decepción todo volvió a ser igual. He contado con un par de días para rumiar mi dolor y volver a la realidad para tratar de hacer un análisis de lo que la experiencia futbolística contribuyó a la imagen de México y de los mexicanos ante el mundo, empezando por lo que la victoria podría haber contribuido a engrandecernos, pero como se trató de una linda ilusión me di cuenta de que no contaba con algo sólido de lo cual agarrarme. La realidad me ubicó otra vez en el marco de su gran crudeza.
El Anhelo...
México es un país que se alimenta de ilusiones. Estoy cierto de que los mexicanos somos luchones y constituimos en su mayoría un pueblo noble que suele restar importancia al panorama negativo real, el del diario acontecer que tanto nos jode, siempre y cuando cuente con la promesa de que existe un lugar mejor al que podemos aspirar, promesa hecha por un líder que al menos parezca que puede llevarnos a él. Evidentemente el campeonato del mundo era la tierra prometida y el “piojo” Miguel Herrera el nuevo Mesías que nos guiaría hacia ella. Su carisma personal aumentado a través de la lente de la cámara de la televisión fue suficiente para hacernos creer que él era el esperado redentor de nuestras carencias, que él era quien nos llevaría a demostrar al mundo que los mexicanos somos “bien cabrones” y que nuestro Cielito Lindo unido al rito de guerra homofóbico derribaría las murallas de las fortalezas enemigas cual sonido de millones de nuevas trompetas de Jericó. El bizarro lenguaje corporal “piojezco” se convirtió en el símbolo tribal que "herrerizaba" la piel y que inspiraba a su pequeño gran ejército para vencer al resto del mundo. No fue así, pero nos la creímos, claro que sí, y eso fue lo más cruel y doloroso
La Realidad...
¿Qué fue lo que pasó? ¿Un descuido? ¿Un cambio mal realizado? ¿Un artero engaño a cargo del astuto enemigo? ¿Perdieron sus poderes los cantos y gritos? No lo sé, pero de pronto los sombreros y los falsos bigotes zapatistas, las máscaras de luchadores de arena popular, los guerreros aztecas con tocados de águilas y nopales de las legiones de fanáticos orgullosos de su mexicanidad se sintieron pesados, incómodos, fuera de lugar, derribados de su zócalo, silenciados, desvaneciéndose la magia para ocupar su sitio en el olvido. Nuestra imagen no ganó, al fin y al cabo perdimos aún cuando hayamos luchado cual niños héroes. La imagen que sí se refozó es la de que somos un pueblo difícil de entender que destaca no por sus logros en cualquier campo, sino por mearse en una votiva, parar un tren bala, disfrazar la efigie de un verdadero líder o saltar de un inmenso barco sólo para demostrar que puede pararlo. La misma imagen de siempre, la del mexicano estereotipado en el retraso, la fiesta y la irresponsabilidad. No nos quejemos, simplemente así somos. Viva México Cabrones.
@victor_gordoa                 imagenpublica.mx

jueves, 26 de junio de 2014

El Juego de la Imagen: "Odio, amor, odio..." por Víctor Gordoa Fernández

EL JUEGO DE LA IMAGEN
“ODIO, AMOR, ODIO…”
Por Víctor Gordoa Fernández

A raíz de los resultados obtenidos en la fase de grupos, me parece interesante analizar el dinamismo de la imagen por el que ha atravesado la Selección Mexicana desde el momento que consiguió la clasificación al Mundial a la fecha. Gracias al pésimo desempeño que tuvo el Tricolor antes de la Copa del Mundo, la percepción de la gente era que el equipo fracasaría y que por supuesto no calificaría. Incluso muchos opinaron que no merecía ir y hasta desearon que se perdiera el repechaje. Este sentimiento se fue haciendo más grande cuando no se obtuvieron los triunfos en los amistosos de preparación hasta llegar al punto de afirmar que la selección sólo iba a Brasil a hacer el ridículo. ¿Se acuerdan que lo pensaron?
De repente algo pasó y empezamos a ver algo que no tenía ninguna relación con lo que estábamos acostumbrados. Vimos a un equipo lleno de confianza, comprometido, que jugó muy bien y lo más importante: ¡Que obtuvo resultados! Por lo tanto, la percepción de la gente cambió por completo. Hoy no sólo estamos a muerte con la selección, sino que en estos momentos estamos convencidos de que es posible que el equipo llegue hasta la final. ¿Verdad que lo piensan?

Se gana mucho

Al igual que todos los aficionados mexicanos, deseo de todo corazón que el equipo siga avanzando, pero indiscutiblemente existe la probabilidad de que se pueda dar un resultado desfavorable. Entonces, ¿Qué va a pasar si pierde nuestra selección?, ¿volverán a aparecer los realistas/pesimistas con su “se los dije”?, ¿vamos a leer el trillado encabezado “Jugamos como nunca, perdimos como siempre”? ó ¿Saldrán los conformistas/optimistas que dirán que todo es ganancia ya que no se esperaba nada del equipo? Independientemente de que cada quien tendrá un punto de vista distinto, lo cierto es que a partir de este Mundial la imagen pública de la Selección Mexicana ante la afición es totalmente diferente. Ahora será responsabilidad de la FMF y sus integrantes cuidarla para no destruir lo que ya se logró.

Unas veces abajo, otras arriba

Hasta el día de hoy, el equipo mexicano ha hecho un buen papel logrando sobresalir en un grupo complicado. Nadie sabe lo que pasará el domingo, pero sí sabemos que Holanda es un equipo muy difícil que ha logrado posicionarse como un fuerte candidato al título. Sin embargo, eso no quiere decir que no se pueda hacer un buen juego. Las sorpresas “rompe quinielas” que se han dado durante este Mundial, más la forma como nos ha estimulado nuestra Selección Nacional bastan para dar esperanza a los millones de aficionados mexicanos. En este momento todo es amor, pero debemos ser conscientes que no siempre será así. Como la imagen es dinámica, en algún momento volverán los resultados poco favorables y estos harán que la afición perciba al equipo de forma negativa. El secreto estará en saber estimular correctamente para que de ese odio regrese el amor… ¿Verdad España?

@VictorGordoaF                          imagenpublica.mx

jueves, 19 de junio de 2014

El Juego de la Imagen: "Árbitro Vendido" por Víctor Gordoa Fernández

EL JUEGO DE LA IMAGEN
“ÁRBITRO VENDIDO”
Por Víctor Gordoa Fernández

El Mundial está cumpliendo una semana, a cualquier lugar que vayamos pareciera inexistente otro tema de conversación que no sea éste y no es raro ver a hombres, mujeres y niños vistiendo con los uniformes de las selecciones participantes. En la colaboración pasada se analizó el negocio que representan los uniformes, pero no mencioné que hay uno que difícilmente alguien querrá: el de árbitro.
Ser árbitro ha de ser uno de los trabajos más complejos y estresantes que existen, ya que además de tener que conocer el reglamento, deber tener una buena condición física y no poder perder la concentración durante 90 minutos para poder juzgar correctamente lo que sucede en la cancha; tienen que soportar comentarios, críticas y hasta insultos, ya que sus decisiones beneficiarán o perjudicarán a alguno de los equipos involucrados. Esto produce que la percepción que se tiene de los de negro no sea del todo positiva y si además le sumamos situaciones como las que ocurrieron en los primeros partidos de este Mundial, es lógico que la mala imagen pública que se tiene del arbitraje se fortalezca.

Algo huele mal

En el partido inaugural de esta Copa del Mundo la gente percibió que el árbitro benefició a Brasil de una manera obvia y descarada. Al día siguiente, en el partido de nuestra selección en contra de la de Camerún, el silbante colombiano Wilmar Roldán nos anuló dos goles legítimos por supuestos “fuera de lugar” inexistentes. Este hecho no sólo fue considerado como “robo” por la afición mexicana; además de nosotros, una gran cantidad de personas de distintas nacionalidades se dieron cuenta de lo que estaba pasando e inmediatamente a través de las redes sociales comenzó un ataque en contra de la FIFA y los árbitros por ayudar al equipo anfitrión. Esto se hizo tan grande que han surgido rumores que dicen que varios árbitros recibieron una fuerte suma de dinero para favorecer a que los cariocas se proclamen campeones del mundo en su país. Sean ciertos o no los comentarios, es un hecho que éstos sólo ayudan a que tanto la FIFA como el arbitraje carezcan de credibilidad ante la opinión pública y los medios de comunicación.

¡Mucho ojo!

Las decisiones arbitrales afectan el rumbo del juego y marcan el ánimo de un partido, se dice que el arbitraje pasa a un segundo plano cuando el partido es bueno y se desarrolla con normalidad, pero ¿realmente pasa a segundo plano? Por más concentrado que esté el árbitro generalmente tiene que decidir en cuestión de segundos basado en su apreciación, por lo que es muy probable que lo que decida marcar influya directamente en el resultado del partido.
El debate sobre el uso de tecnología para ayudar a los árbitros para no cometer errores de percepción lleva muchos años sobre la mesa y claramente a la FIFA no le interesa incorporarla en su totalidad. Por primera vez en un Mundial se utiliza el “Goal Line”, pero en realidad es una herramienta que ayuda más a la televisión que al árbitro en caso de que se dé un gol “fantasma”. Es necesario que el futbol evolucione e incorpore la tecnología (como lo hacen otros deportes) como apoyo en la toma de decisiones ya que si no lo hace, la reputación del arbitraje seguirá siendo cuestionada.


@VictorGordoaF                           imagenpublica.mx